Protección y rehabilitación de las cuencas hidrográficas

Estemos donde estemos, en una zona urbana o rural, siempre nos encontramos dentro de una cuenca hidrográfica. Una cuenca hidrográfica, o simplemente cuenca, es el territorio donde toda el agua de lluvia y de la nieve se drena cuesta abajo hasta una sola masa de agua, por ejemplo un arroyo, río, lago o humedal. Una cuenca también se conoce como zona de captación, porque el terreno alto y corriente arriba “recoge” toda el agua que luego fluye cuesta abajo y río abajo.

Una cuenca saludable protege el abastecimiento de agua, alimenta los bosques, las plantas y la vida silvestre, mantiene el suelo fértil y respalda la autosuficiencia de las comunidades.

El desarrollo sostenible protege las cuencas hidrográficas

Algunos cambios en las cuencas, tales como la construcción de caminos, la construcción de represas en los ríos para riego o generación de energía eléctrica o el drenaje de las cuencas para reducir la producción de insectos, se realizan con la esperanza de mejorar la vida de las personas. Sin embargo, si estos cambios se hacen sin tomar en cuenta el movimiento natural de las aguas a través de las cuencas, pueden causar más daños que beneficios.

Son muchas las medidas que se pueden tomar para mejorar las condiciones de vida sin deteriorar las cuencas, manteniéndolas saludables para la gente, ahora y en el futuro.

  • Asegúrese de que el suministro de agua y los proyectos de saneamiento estén bien administrados para el beneficio de las comunidades locales y del medio ambiente.
  • Trabaje para mantener saludables los bosques.
  • Aplique siempre métodos sostenibles para mantener la tierra arable, rica y fértil.
  • Elimine los desechos de manera segura y estudie cómo producir menos basura (vea Capítulo 18: Desechos sólidos y Capítulo 19: Desechos médicos).
  • Construya casas, caminos y asentamientos sin cambiar el curso natural de las aguas que fluyen por las cuencas y sin causar erosión; de este modo se evitarán las inundaciones periódicas.

Beneficios de proteger las cuencas hidrográficas

Con frecuencia la protección de cuencas implica resolver conflictos sobre propiedad de tierras, delimitar las propiedades, planificar el flujo de aguas, establecer convenios entre vecinos sobre la utilización de tierras y agua, y recaudar y compartir los recursos necesarios para realizar las tareas necesarias.

En muchas comunidades no es fácil llevar a cabo estos proyectos. Es posible que los gobiernos locales y regionales se involucren en la resolución de los conflictos, a veces para bien y otras para mal.

No obstante, si las personas logran cooperar para proteger la cuenca, podrán disponer de más agua. Como la escasez de agua origina o empeora los conflictos, tener más agua podría mejorar las relaciones entre los vecinos y al mismo tiempo proteger la salud de la comunidad.

Algunos de los beneficios que se obtienen al proteger las cuencas son:

  • Aumento de la cantidad y calidad del agua en los pozos y manantiales.
  • Mejor rendimiento de las cosechas, incluso en la época seca.
  • Ganado más sano.

Con más agua, se producen más cultivos. Esto aumenta los ingresos de las personas y hace que permanezcan en el lugar en vez de irse a otra parte en busca de trabajo.

Fuente: https://es.hesperian.org/hhg/A_Community_Guide_to_Environmental_Health:Cap%C3%ADtulo_9:_Protecci%C3%B3n_de_las_cuencas_hidrogr%C3%A1ficas

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